Cuando hablamos de la Catedral de Cádiz nos referimos generalmente a “la Catedral Nueva de Cádiz”, porque para citar a la otra siempre decimos “la Catedral Vieja”, hoy iglesia parroquial de Santa Cruz edificada en el siglo XVI sobre la antigua catedral gótica mandada construir por Alfonso X El Sabio. Curiosamente ambas comparten el nombre oficial de “Iglesia Catedral de la Santa Cruz”.
La primera pregunta que se plantea es: ¿y por qué dos catedrales en Cádiz?.
La respuesta a eso está en el espectacular auge económico de la ciudad a partir de 1717 cuando pasó a ser sede de la Casa de Contratación de Indias con el monopolio absoluto del comercio con América a través de barcos y mercancías.
Su inesperado aumento económico en el s XVIII -su gran Siglo de Oro-, cuando Cádiz pasa a ser Puerto y Puerta de América, incita a la alta burguesía allí residente a necesitar una catedral grande y representativa, reflejo de la urbe rica, abierta y cosmopolita que era entonces, por lo que inicia la construcción de su nueva catedral en 1722, en uno de los periplos constructivos más fascinantes de España que con el tiempo se convirtió en un catálogo vivo de la transición del barroco tardío al neoclásico por su constante relevo de arquitectos e interrupciones financieras.
Su construcción supuso una importante operación de reforma urbana, al derribarse gran número de casas para acoger en su lugar el templo y la plaza desde 1721 hasta el siglo XIX.
La primera piedra se colocó en 1722 bajo las trazas de Vicente Acero quien propuso un diseño de planta de cruz latina con girola que desafiaba las normas de la época, articulando un movimiento continuo de curvas y contracurvas que él mismo llamó "arquitectura crespa" evocando el oleaje del mar gaditano.
Pero ante la audacia del proyecto el Cabildo empezó a dudar de la estabilidad de las obras por la extrema cercanía al mar y el paso de canales subterráneos. Pero ante las críticas y la exigencia de rebajar la altura de las torres previstas, Acero se negó a cambiar su proyecto y dimitió irrevocablemente en 1730.
Tras esto las obras pararon un tiempo y pasan por otros arquitectos que suavizan el dinamismo barroco original hacia una estética más sobria.
Gaspar Cayón tomó el cargo en 1739 seguido por su sobrino Torcuato Cayón desde 1757: ambos crearon gran parte del primer cuerpo interior introduciendo un estilo más académico.
Luego Miguel Olivares y Manuel Machuca desde 1783 toman el proyecto en plena transición al neoclásico, modificando la fachada principal y las cubiertas y proyectando la cúpula central en unas obras pagadas en gran medida con el impuesto del comercio ultramarino (“el cuartillo") de los galeones procedentes de Indias, gestionado por una diputación eclesiástica y civil.
A finales del s. XVIII el parón por las guerras (1796), la invasión francesa (1808) y la pérdida de las colonias americanas retrasaron las obras por décadas, quedando el templo a medio cubrir y expuesto a los elementos.
En 1832 vuelven los trabajos bajo dirección de Juan Daura, quien simplificó los remates para abaratar costes y acelerar el cierre del edificio, reduciendo la altura prevista para las grandes torres laterales y la cúpula, quedando la catedral consagrada en noviembre de 1838.
Uno de los aspectos singulares y problemáticos de su construcción fue la elección de sus materiales, que le dieron su singular efecto bicolor y graves problemas de conservación: mármoles y piedras calizas junto con la piedra ostionera local, muy porosa, con morteros creados con aguas salobres y arena de playa que provocó desprendimientos en bóvedas exigiendo constantes obras de restauración.
Bien de Interés Cultural desde 1931, el interior de esta catedral, grandioso y espectacular, destaca por elementos creados por el talento de Acero como la majestuosa girola -espacio circular que rodea por detrás al presbiterio-, y su sobrecogedora cripta, excavada en parte bajo nivel del mar y donde en días de fuerte temporal las vibraciones del oleaje del cercano Paseo del Vendaval produce un singular zumbido bajo su atrevida bóveda casi plana, donde se guardan los restos de dos célebres gaditanos, Manuel de Falla y José María Pemán.
Foto: Catedral Nueva de Cádiz. Autor: Carlos Ruiz Serrano.
Bibliografía:
. Iglesia Catedral de la Santa Cruz.- Guía digital del Patrimonio Cultural de Andalucía. Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, en:https://guiadigital.iaph.es/bien/inmueble/1426/cadiz/cadiz/iglesia-catedral-de-santa-cruz
. La Catedral.- Catedral de Cádiz, en: https://catedraldecadiz.com/la-catedral/
. La catedral nueva de Cádiz, expresión del triunfo de la ciudad mercantil y burguesa.- Universidad de Sevilla, en: https://grupo.us.es/encrucijada/la-catedral-nueva-de-cadiz-expresion-del-triunfo-de-la-ciudad-mercantil-y-burguesa/
