La ciudad de Guadix, importante cruce de caminos y de culturas milenarias, esconde en las entrañas de la tierra y muy cerca de su casco histórico catalogado Bien de Interés Cultural desde 1976, una particular forma de adaptación del hombre a su territorio. Se ubica en el “barrio” de sus célebres Casas-cueva, un paraje de increíble y excepcional rareza donde hay más de 2.000 viviendas subterráneas habitadas en una extensión de terreno que incluso supera al de su casco histórico tradicional.
Excavadas por el hombre en el interior de los cerros de sedimentos compactados y conglomerados de arcillas del Cuaternario que rodean la ciudad -allí conocida como "la arcilla parda escamosa" o "tierra de cantera"-, estas casas-cueva son sin lugar a dudas una forma de vida diferente, y con su multitud de pequeñas chimeneas blancas emergiendo de los terrenos ondulados configuran un paisaje particularmente extraño y único.
Su acceso a pie desde el centro de la ciudad es empinado pero no difícil. Subiendo por las calles de su casco histórico y tras pasar la zona de la Alcazaba, unas calles en pendiente van ascendiendo hasta la zona alta donde se encuentra este peculiar barrio de la ciudad, con pequeñas y sinuosas calles que van dando acceso a multitud de casas de las que apenas podemos ver desde el exterior solo sus chimeneas, un poco de fachada blanca y poco más.
Aunque existen vestigios aislados de época romana e islámica, el origen de este hábitat como "barrio urbano" quedó configurado tras la reconquista cristiana de 1489 y la posterior expulsión morisca de 1568, convirtiéndose el lugar en el refugio idóneo de unas comunidades que en lugar de marcharse optaron por subir a la montaña y picar la roca para seguir viviendo en su tierra.
La excavación en cuevas se realizaba mediante la pericia de los antiguos "picaores", que abrían las estancias siempre con techos curvos y abovedados para repartir las cargas del cerro de forma natural. Una vez dentro, las galerías internas dan paso a las distintas habitaciones, que gracias a su formidable inercia térmica ofrecen el lujo de una temperatura constante de entre 18ºC y 20ºC durante todo el año, aisladas del duro clima exterior.
Foto: Carlos Ruiz Serrano
Bibliografía:
* Barrio de Cuevas. Ayuntamiento de Guadix. En: guadix.es
* Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía. Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico
